El propietario y el operador deben realizar una evaluación de riesgos específica para el lugar, seguir el manual del equipo y las normas locales, capacitar y autorizar a los operadores, inspeccionar el camión, mantener los pisos y el drenaje, controlar el hielo y la humedad, separar a los peatones, proteger los muelles y las áreas de carga, controlar la velocidad y utilizar únicamente cargas y accesorios aprobados.
Los planes de seguridad alimentaria y los planes de seguridad para montacargas están relacionados, pero no son intercambiables. La instalación debe definir dónde puede circular el equipo, cómo se limpia, qué sustancias se pueden utilizar y cómo se controlan los riesgos de contaminación. El equipo nunca debe exponerse a lavados a presión, inmersiones o productos químicos de limpieza no autorizados.